Cuentan
que dios, aburrido de tener todo bajo su control, decidió dejar el destino de
un hombre en manos del azar. Sin mucha prisa, bajó a la Tierra, entró en la
primera posada del camino y se sentó a tomar una copa de vino. Entabló
conversación con algunos de los huéspedes, bebió dos o tres vasos más, y una
vez que se hubo convencido de que ninguno de ellos le disgustaba, fue hasta la
puerta y, antes de irse, dejó caer una moneda que empezó a rodar sobre el
mostrador. Cuando llegó a los ojos del posadero, se volteó de un lado e
instantáneamente el rostro se le desfiguró. A los gritos dijo que era él, que
lo sabía porque era el mismo de la moneda con la que había pagado. Cuando lo
detuvieron a los pocos metros en su carruaje, protestó que debía tratarse de
una equivocación, que sólo había estado de paso por ahí para cruzar la
frontera.
Sunday, December 25, 2016
Saturday, December 24, 2016
FAN-FAIR FOR THE COMMON MAN
I want to live like common people
JARVIS COCKER
Seguí ojeando la trilogía. Un poema, titulado simplemente
Poesía, me transportó a esos tiempos,
2011-2012. Por esos años, lo único que quería era sentirme una persona normal. Qué entendía por eso, es
sumamente difícil de explicarlo, y aún definido, sería más que opinable. Si tengo
que darle alguna dirección, esta apuntaría a llevar una vida como la mayoría de
la gente (otro concepto detestable),
sin preocuparme demasiado ni pensar en cuestiones metafísicas. Sabía que si
dejaba de leer y hacer música, tarde o temprano iría perdiendo mi insufrible capacidad de sobre-analizar todo.
JAUNE LEMON
Subtitled: “Lucy in the scarf with
diabetics”
No sé qué me llevó a abrir mi carpeta en donde guardo los
primeros poemas. Bajo el nombre Trilogía
Esencialista, los textos que escribí en enero y febrero de 2012 despertaron
en mí un interés nuevo por mi juvenilia. Entre el manifiesto de una página de
extensión y ese caleidoscópico final de mi Wasteland[1],
prefiguré una gran cantidad de los elementos que hoy en día configuran sus
páginas sucesoras. Hay, no obstante, una característica que predomina por sobre
todas las demás: el humor ácido. No estoy seguro de a qué atribuírselo, si a
mis lecturas de Nicanor Parra, o a mi necesidad de romper con toda la
pomposidad que me implantaron en la secundaria. Quizás sea algo típico de la
temprana juventud, reírse de todo, comenzando por uno mismo. Hace años que no
concibo la falta de humor en la vida.
Revisando
un poco los haikus que componen a Medium –
Pigmeos, las estupideces que se me ocurrían reviven esa misma espontaneidad
con que las concebía y anotaba en mi cuaderno:
La limonada
Tiene gusto a limón
(Y también a nada)
Wednesday, December 21, 2016
PETTA REDDAST
Esa mañana dejamos León con rumbo a Amapala, una diminuta
isla hondureña en el centro este del Golfo de Fonseca. Antes de dejar el
hostel, le pedimos a nuestro anfitrión que nos enviara una copia del manifiesto sandinista, partido en el que había militado de manera infiltrada desde los
once años. La foto de su carnet de afiliación daba fiel testimonio de que el
niño y el ahora joven de veinte años eran uno y el mismo. Mientras le
escribíamos nuestras direcciones de mail, él nos explicaba que para llegar a
nuestro destino teníamos que ir a la terminal y tomar el bus a Chinandega, de
ahí otro transporte a la costa y en-no-me-acuerdo-qué-pueblito, agarrar el
bote.
Antes
de dirigirnos a la estación, recorrimos el centro en busca de un banco para
cambiar los córdobas que nos quedaban, recogimos la ropa a dos cuadras del bar
en donde habíamos cenado la noche anterior, y aprovechamos para contemplar una
vez más la catedral en donde yace el cuerpo de Rubén Darío. Taxi, diez minutos,
y de golpe nos tuvimos que bajar para hacer el último tramo a pie por la calle
superpoblada de transeúntes, comerciantes y vendedores ambulantes que, entre el
olor nauseabundo, me hicieron revalorar un poco el folclórico canapé de polenta
de Once y Retiro.
Con
las narices tapadas, errábamos de un lado a otro siguiendo las instrucciones de
los puesteros que competían con los side-bondimen
para ver quién terminaba de erradicar al silencio que, quizás hiciera falta
aclararles, había perdido más vidas que todos los gatos de Rosario. Chinandega, Chinandega, al cartel se lo
llevaba el viento. Gastamos los últimos córdobas en el boleto y un agua grande.
Tuesday, December 20, 2016
EL CUENTO DE LA CIGARRA
Smile, though your heart is aching
Smile, even though it’s breaking
Parece ser un lugar común ver a dios en la austeridad.
Con esto no me refiero a nada de lo que predica el actual Papa, sino a esa
constante de recibir un mensaje divino a través de los más desafortunados, o en
otras palabras, vagabundos, locos, ebrios y/o mendigos.
Esto
me vino a la mente a propósito de haber recordado un momento del viaje por
Centroamérica, cuando esperaba el bondi para ir al Cerro Verde. Nos habíamos
levantado bien temprano para tomar un taxi a la estación de buses que habíamos
reservado la noche anterior. Sacamos los boletos ni bien abrió, y tras buscar
en dos o tres kioscos, nos sentamos en la esquina a tomar un jugo de naranja mientras esperábamos que se
hiciera la hora. A media cuadra, unos tipos nos relojeaban y debatían en ronda.
Eran cuatro o cinco, de gran contextura. Uno giraba como un gusano
arrastrándose por el piso en su bolsa de dormir, contestándole al resto en ese
lenguaje mudo que es la distancia. Después de dos minutos de este cuadro de
Gauguin versión caribeña, el hombre oruga emergió cual serpiente que cambia la
piel, y voló hacia nosotros con sus polvorientas alas de mariposa recién
nacida. My friends, empezó su
monólogo, you look like Italian. Le
aclaramos que éramos argentinos antes de que siguiera, y de un segundo al otro,
nos confiaba que él y uno de sus hijos habían estado en una estancia de Buenos
Aires, que todavía soñaba con la carne, y antes de dejarnos siquiera opinar,
continuó su rutina entonando los versos más famosos de Facundo Cabral, no soy de aquí, ni soy de allá...
Sunday, December 18, 2016
HE'STORY
105 Años de la primera expedición para
alcanzar el Polo Sur. Un semicírculo con una bandera flameando sobre una
carpa iluminada y unos esquís haciendo de espantapájaros alrededor. Con esa
imagen, el doodle que apareció hace cuatro días conmemoraba la expedición de
Roald Amundsen. Ni bien lo vi, me vinieron muchos recuerdos a la cabeza.
Papá
tenía la costumbre de preguntarnos por distintas cosas. Si estábamos caminando
por la 9 de Julio y divisaba al ceibo que se mece sobre la entrada de la Casa
de las Américas, había un deber de estar atento a responder por el nombre del
árbol. Lo mismo sucedía cuando uno se percataba del nido de un hornero, las flores
pisoteadas del jacarandá, los pequeños algodones de azúcar del palo borracho, o
quién estaba representado en un determinado monumento. Esa, más que ninguna
otra, era su manera de enseñarnos.
Tuesday, December 13, 2016
NORWEGIAN WOOD
No,
esto no va a ser sobre la canción de los Beatles, ni menos que menos de la
odiosa novela de Murakami. El título, canción que suena en este preciso
instante en Camping, es sólo un pretexto para escribir mientras me tomo una
cerveza. Es una de las pocas veces que lo hago a mano. La consigna es poder
hacer un texto de la nada, justificar esa habilidad que me distingue, en
palabras del Negro.
Si no
voy a tratar la composición de Lennon, la derivación obvia más cercana es
Noruega. Hay dos cosas que me atan fuertemente a ese país: la obra completa de
Knut Hamsun y las ansias de caminar por el Frognerparken.
Monday, December 12, 2016
LA RUEDA DE LA FORTUNA
Un
nuevo Estado ligado a la religión se perfila como respuesta a los agnósticos
del sistema capitalista. Con un mercado interno autosuficiente y rotativo,
pronostican en los próximos años grandes migraciones a este paraíso ajeno a la
globalización.
Por T. Münchhausen
Acceder
a la pequeña Ludopía no es algo sencillo. Es que, con una superficie apenas equiparable
a la de Luxemburgo, son cada vez más los que solicitan el permiso para fijar
residencia en el país. Los requisitos que ameritan tal privilegio son claros y
se resumen en dos simples postulados: fe ciega y renuncia a toda otra
nacionalidad.
¿Pero
en qué consiste la fe ciega? En
Ludopía, sus habitantes profesan un fervoroso culto a las galletitas de la
fortuna. Nadie se manifestó en desacuerdo al momento de votar el referéndum que
habilitó a que el Estado sostuviera con el poder de todo su patrimonio la
antigua creencia. Así nació Fortuna,
la empresa que detenta el monopolio para fabricar no sólo las populares galletas,
sino también los mensajes dogmáticos que llevan adentro.
El
asunto de la autosuficiencia surgió cuando, fruto de los ocho números escritos
en los papelitos sagrados, el ministro de economía habilitó, vía decreto de
necesidad y urgencia, la lotería nacional. En el mismo documento, se consignó el
principio de la Santísima Trinidad Fortunata: Estado, Fortuna y lotería.
Con
el triángulo completo, la estabilidad de la pujante república encontró el tan ansiado equilibrio económico . Los ciclos de Bermudas, como se los conoce en
los Estados capitalistas, se producen de la siguiente manera:
Thursday, December 8, 2016
SÍSIFO
This is why the statues are called mōai, “so that he can exist”
Cuando le pasé el mate a Fede, me contestó que se iba
una semana de vacaciones. A dónde, a la Isla de Pascua. Dejé lo que estaba
haciendo y no pude contenerme de acribillarlo con el precio del vuelo, la
estadía, excursiones y demases. Caro, todo depende exclusivamente del turismo.
No me esperaba menos, así que dimos un par de vueltas sobre las atracciones del
lugar (aparte de las obvias), y entre mate y mate terminé por recomendarle Aku aku, la crónica tan querida por mi
viejo de Thor Heyerdahl.
El
tema me quedó sonando en la cabeza. Recordé el relato de Manu sobre la historia de las cabezas. Así les
decíamos. Si bien hay teorías referidas a indígenas de América del Sur, la
mayoría se vuelca por los habitantes originarios de la Polinesia que, llegados
en canoas desde otra isla cercana, se instalaron como los primeros pobladores. Como
me contó hace unos años, la civilización de Rapa Nui tenía como fundamento la
construcción de moais, esos
gigantescos bustos de piedra que hoy en día sirven como modelo de envase del
pisco, entre otras cosas. En cuanto más grande, mejor. Así, comenzó la
competencia entre los distintos clanes que habitaban la isla, y por
consiguiente las matanzas entre unos y otros a lo largo del tiempo. Calaveras
con fracturas hechas por las piezas punzantes de obsidiana, las mismas que
utilizaban para esculpir, son un fiel testimonio de las guerras tribales. La
necesidad de cultivar la tierra y la cacería extrema de los animales, sumados a
una plaga de ratones que devoraban las semillas de los árboles, fueron los
principales factores de la deforestación reinante y sus inhóspitas condiciones.
Con la llegada de los europeos, la situación se agravaría aún más, confinando a
la población originaria a poco más de un centenar en el siglo XIX.
Tuesday, November 29, 2016
PIES DE ÉBANO
The title comes from the German concept of
the gläserner bürger, the human or citizen of glass. It’s actually a legal term
about the level of privacy the individual has in a state, and in health it’s
become a term about how much we know about a person’s body or biology or
history – if they’re completely made of glass we know everything. There’s an
increasing sense in this world that you have to make yourself a bit of glass.
To be willing to open up, use yourself as material, and not just if you’re an
artist or a musician.
Así nos introduce Agnes Obel a su tercer disco, Citizen of glass. Todavía no estaba
disponible para escucharlo cuando publicó este post en su sitio, y yo ya anotaba
en un recordatorio la fecha de lanzamiento. Hacía cosa de un mes la había
descubierto, y si bien mi aproximación a su música se inclinaba más a la de
alguien que sólo disfruta oyéndola y no analizándola (teniendo en cuenta mi
poco conocimiento del género clásico), este párrafo me cautivó a sumergirme en
su mundo subterráneo.
Sunday, November 27, 2016
LA CONDENA SOCIAL
Le retiraron las ataduras de las manos, la
hora no podía aplazarse más. Se levantó de la silla y con el semblante rígido
todavía, enfrentó al estrado. Le dijeron que era su turno, sus últimas
palabras. El silencio hacía las veces de traductor entre unos y el otro. Soltó
los puños cerrados, dejándolos caer con cierta resignación.
Saturday, November 19, 2016
NEAR WILD HEAVEN
Not near enough
Nota: primero poner Near Wild Heaven (2 - demo) de R.E.M.
https://www.youtube.com/watch?v=ZBYsNpVsA7c
Lo primero es el valle. No sé exactamente por qué,
pero ni bien arranca el primer compás, ya estamos envueltos en un pueblo
situado en un valle. No termino de entender si es uno en la Costa Oeste, como
esos californianos que describe Steinbeck, o si se asocia más a uno de Noruega,
Dinamarca, o mejor como del estilo de Los Alpes, (t)he sound of music.
El
sonido envolvente se va descomponiendo en sus instrumentos, como si uno fuera
un punto de vista distinto, un narrador, un espectador, un ojo de cámara
diferente. La guitarra, un espejo de agua perturbado por la luz anaranjada. La
mano de Peter Buck arroja grush tras grush,
pintando todo lo que sea color azul, celeste amargo. El lago reflejado en el
cielo, las nubes que van fluyendo a medida que sobre los trastes de la guitarra
se trazan las marcas de sus formas evanescentes, el paso del tiempo, un eterno atardecer. Si
uno presta atención a la batería, las manos de Barry dibujan con la técnica de
un cardiograma el contorno de las montañas, dando vueltas en círculo al valle, parado
en un centro de trescientos sesenta grados. Por debajo, la vida monótona, la
tranquilidad que pisa el bajo con sus pasos de rutina.
Wednesday, November 16, 2016
LOCO POR EL FÚTBOL
El
fútbol es la religión de Agustín. Puede hacer lo que sea por encontrar una
persona para poder armar un partidito. Es capaz de pasar a buscar en auto a un
total desconocido por la puerta de su casa con tal de completar.
No creo haber
conocido a nadie tan fanático en toda mi vida. En su devoción amateur hay cierto
profesionalismo que, me atrevo a decir, inspira a uno a querer volver a jugar
de vez en cuando. Yo, que no lo hago con regularidad desde hace larga data, soy
lo que se conoce como su ultima ratio.
Él sabe que, al menos una vez por año, tengo que pisar una cancha, y no pierde
la oportunidad de usar esa carta cuando está definiendo el último penal, al
mejor estilo Cambiasso 2006:
Wednesday, November 9, 2016
T.E. IN THE SAHARA
The pleasure of believing all we see
Is boundless, as we wish our souls to be
Un accidente. El cuento que
Sherazade se aburrió de contar.
Eso es lo que me repito cada vez que leo su nombre escrito en algún lugar.
Primero,
no fue más que otro libro en las estanterías de mi abuelo. Uno de los tantos
que contemplé entre ignorancia y perplejidad. No sería hasta pasados unos años
que él, vistiendo la piel de Peter O’ Toole, volvería a encontrarme.
Cuatro
horas ininterrumpidas bastaron para fijar el tatuaje de otra obsesión.
Si
fue mito o verdad, parece ser el enigma que la prensa se ocupó de instalar. Sin
embargo, las palabras enmudecen con la fotografía; en la mirada despierta del
profeta beduino se podían adivinar los sueños que no necesitan nutrirse de
fantasías para volverse realidad.
¿Cuál
de todas sus facetas habría de admirar? ¿La del arqueólogo? ¿La del espía? ¿La
del hombre de letras? ¿La del guerrero, la del asceta, o la de un alma que busca
incansablemente consuelo frente a lo inabarcable de la eternidad?
¿Cómo
juzgar a un hombre que no era del todo consciente de su condición de Dios? Un
Dios que, como tantos otros, renunció a su propia inmortalidad, sin percatarse
de que así se perpetraba su misterio en la memoria de los demás.
Thursday, November 3, 2016
MEMORÍA
On dit des Porteños (...) que ce sont
des Italiens qui parlent espagnol, se prennent pour des Anglais et rêvent
d’être Français
PAULINE
DAMOUR
Champs Elysées. La versión de Zaz suena
de fondo y me veo parado en el techo del Arco del Triunfo contemplando la avenida.
Todavía no lo sabía, pero horas más tarde me iba a tomar el avión a
Madrid sin haberla caminado. Doce son las avenidas que nacen (o mueren) en el arco, un
reloj a destiempo. La aguja de asfalto marcaba hacia la torre, ya era muy
tarde.
La
canción fluye y quiero llenar mi vacío con una galería de fotos y un artículo sobre
su historia. Ya una vez fuera del arco, Patricio me había contado lo que ahora
estaba leyendo. Napoleón III le había encargado remodelar el centro de París al
barón Haussmann, destruyendo no sólo el espacio físico, sino también la
relación social de los lutecianos con su hogar. Así, bajo un manto hedonista
marchaban ejércitos invisibles por los bulevares para reprimir rebeliones
silenciosas. Las flores del mal. No faltan los lamentos de que todo tiempo
pasado fue mejor. Baudelaire testifica construyendo un mausoleo a la antigua
ciudad medieval en su poema Le cygne.
Monday, October 31, 2016
DODO
To define is to kill. To suggest is to
create
Desde que somos chicos, no paramos de escuchar la
frase dejá volar la imaginación. Se
repite, una y otra vez, como las marcas que hace un preso en la cárcel para
contar los días. Las palabras son libres, nosotros somos sus prisioneros. Inventamos
reglas para unirlas, y cuando surgen formas nuevas de usarlas, hay quienes
dicen que no tiene sentido. Otros, preferimos llamarlo poesía.
Otra
imagen muy común es la de la libertad de los sueños. Aude anota casi todos los
días lo que soñó la noche anterior. Hace unos días me contó que había viajado a
dos ciudades en Hawai y Alaska, ambas con la letra D. Dillinguer y Dalargui. Ni
bien despertó, las googleó convencida de que existían. No eran otra cosa que un
juego borgeano. Cuando me preguntó cuál podía ser su sentido, lo primero que se me
vino a la mente fue la relación entre las dos D y la palabra francesa dodo, que, como ella me enseñó,
significa dormir. También puede leerse como una directiva de hacer algo (Do!Do!). Incluso, dentro de esa simple
expresión se esconden los sonidos de su nombre. Odd, isn’t it?
Las
coincidencias no abrigan algún sentido intrínseco, pero lo cierto es que, lo
queramos ver o no, existen. A propósito de esto, hace una semana, mientras
volvía a casa por Tucumán, viví una situación más que llamativa. A mitad de
cuadra, un tipo revolvía un tacho de basura, dejando un espacio muy reducido de
la vereda para pasar. En esa encrucijada, un chico de unos cinco años que
vestía una remera con el escudo de mi viejo jardín de infantes (El Salvador) me
miró directo a los ojos. Era una réplica casi exacta mía. Tenía la misma mirada
perdida que se puede adivinar en mis fotos de chico. Lo dejé pasar a él primero
y seguí camino. Una vez del otro lado, pensé en cuál podría ser su nombre. Ni
bien bajé la cabeza al piso (como suelo hacer), sobre una baldosa leí mi nombre
grabado en el cemento todavía medio húmedo.
Cuál
puede ser el significado de ese arrebato esotérico, lo desconozco. Pero el sólo
hecho de haber experimentado ese misterio de probabilidad inmensurable
justifica su breve mención en estas páginas.
Thursday, October 27, 2016
WILDE SIDES
Lado A
En el
fin de semana me compré la obra Rhinocéros,
de Ionesco. Al mejor estilo Saramago, la acción dramática gira en torno a que
los habitantes de un pueblito francés se van transformando en rinocerontes. Ya
desde las primeras páginas se plantea la situación en torno a los paquidermos,
y en adelante sólo habrá un fluir de discusiones que oscilan entre lo absurdo y
la credulidad del hecho fantástico, hasta alcanzar el paroxismo de una confabulación
aplastante de la realidad. Entre líneas, subyace una crítica a los regímenes
totalitarios y las consecuencias del (no) pensamiento de los movimientos de
masas.
Ionesco
escribió la obra como respuesta frente a la transformación
de sus conocidos durante el auge fascista en Rumania. Si bien ese es su punto
de partida, también hace una clara alusión al período de la ocupación francesa.
Sartre no pasa desapercibido como uno de los principales culpables de la eugenesia
animal, ajustándose a la situación a pesar de poder comprenderla mejor que el
resto.
Parece
existir una relación a lo largo de la historia entre lo antropomórfico y la
crítica a la censura. Incluso una vez superada, existe una necesidad imperante
de disfrazar, o mejor dicho, maquillar la realidad, como si se tratara de
ocultar una herida. O bien es una manera de mostrarnos el verdadero rostro de
la violencia, la facilidad con la que se abre paso la intolerancia aglutinando
la opinión de una mayoría frente al pensamiento individual. Esa bestia, en
manos de Ionesco, no cuelga como un trofeo de cacería africana. Corre libre por
los campos de la imaginación colectiva, haciendo que cada uno se pregunte si lo
que se acerca es un rinoceronte de uno o dos cuernos. Y en cuanto más discernible sea la cuestión, menor será la distancia de acción.
Monday, October 24, 2016
Wednesday, October 19, 2016
PROCESIÓN EN EL AIRE
Hay algo terrible en ver un pájaro muerto
Son
unos breves segundos, nomás
Instantes
indecibles
En
donde el cuerpo revive su acto final
Precipitándose
a tierra como una gota de agua
Que
se aplasta con un ruido sordo
Contra
la nada misma:
El ocaso
de la libertad.
Si caemos
batiendo las alas
En
este inútil duelo
Concedámonos,
al menos
Un
entierro en el cielo.
(Extracto de Diarios)
Monday, October 17, 2016
NOBEL VAGUE
Aucun homme ne mérite d’être consacré
de son vivant
JEAN-PAUL SARTRE
Media
hora de la clase de filosofía hablando sobre el nobel de literatura. Un
ping-pong entre el profesor y yo, en el que, por primera vez en dos meses,
estamos de acuerdo. Dylan tiene bien merecido el premio. Si el criterio
reaccionario es que la música o los artistas pop no son literatura,
entonces ¿cuándo lo fue la Historia de
Roma de Mommsen, la obra de Churchill, o el rechazo del ofrecimiento por La interpretación de los sueños? Cuando
finalmente la academia sueca se propone redimirse, abriendo el espectro de
posibilidades del género, llueven las críticas de siempre.
Lo
cierto es que el nombre del cantautor americano viene resonando desde hace no
menos de cinco años. Es más, ahí por el 2012, lo mencioné al pasar en un texto
a modo de reseña de Tomas Tränstromer. Aparte de sus canciones, uno puede
acceder a dos textos[1]
que, a pesar de mi fanatismo, distan bastante de hermanarse con el resto de sus
composiciones. Sin embargo, la etapa de
los sesenta es digna de cualquier honor. Respecto a todo lo posterior, salvo
excepciones, cumple con el requisito de longevidad en el oficio para ser
candidato.
Pero
el tema que importa no es, a mi manera de ver las cosas, si Dylan merecía el
nobel o no. Después de todo, ¿qué valor tiene esa especie de consagración que,
como bien dio a entender el ficticio Mantovani, no hace otra cosa que convertir
al hombre en estatua? Un premio que fue otorgado a miembros de su propia
institución, pero negado al único que fue literatura en vida. Un premio que, curiosamente,
fue concedido a no menos de ocho suecos. Ni siquiera hace falta poner en
crisis la credibilidad de la talla de algunos de los galardonados, porque quiero
mantenerme fiel a que la subjetividad es el factor común que llama al silencio.
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