Friday, October 13, 2017






One could do worse than a swinger of birches
Birches, Robert Frost

Se suceden una tras otra las distintas fotos de la carrera de Cartier Bresson que conforman su Images à la sauvette, libro cuya tapa original fue ilustrada ni más ni menos que por el propio Matisse. Las imágenes, pinturas instantáneas, hablan en un lenguaje propio y también universal. De repente, mi atención se ve completamente asolada por una enorme multitud que asiste al funeral de Gandhi. Mis ojos se refugian en un grupo de hombres trepados en la copa de un pequeño árbol que, inexplicablemente, parece aguantar el peso de su circunstancia. La naturaleza se fuerza pero jamás se quiebra. No puedo afirmar lo mismo de la realidad.


(Fragmento de Diarios)

Sunday, August 13, 2017

VUELO NOCTURNO







Un pueblo perdido en el fin del mundo, un castillo, una avioneta que aterriza acariciando copas de árboles y sombras de caballos, y un aviador que atraviesa los cielos para escribir su nombre en estrellas que alumbrarán algún día planetas lejanos. Si a eso le adicionamos dos pequeñas princesas, nos encontramos con los ingredientes de la película de Nicolás Herzog sobre el episodio que inspiró uno de los capítulos de la novela de Saint-Exupéry, Terre des hommes. Oriundo de Concordia, el director entrerriano mamó desde su temprana infancia el mito local a propósito de la accidental visita del escritor francés, plasmándolo en la pantalla mediante un collage de técnicas narrativas. Documental, reportaje y recreaciones en blanco y negro, fluyendo a través de la voz del protagonista, son los elementos de los que se sirve para recuperar aquel oasis escondido en las dunas del pasado.

Thursday, August 10, 2017

SI BARENBOIM FUERA A UGI'S







Viajamos de Parque Patricios al Colón en taxi. Dentro de una hora y monedas va a empezar el concierto gratuito de Daniel Barenboim y Marta Argerich haciendo un dúo de pianos. A Barenboim ya lo había visto con la East West Divan Orchestra unos años atrás en Nueva Pompeya. Aude lee cosas sobre la vida del pianista en su celular. Que tiene cuatro nacionalidades, que estuvo casado con Jacqueline du Pré... Le pregunto si vio la película Jackie. No, no conocía la triste historia de la famosa cellista que murió joven de artritis. Recuerdo esa amarga madrugada en la que me pareció sentirme en su piel y no poder hacer lo que más me gustaba, tocar un instrumento.

Bajamos en el Obelisco y caminamos por Pellegrini hasta Tucumán. Mili entra a comprarse unas botas para la lluvia y Patricio me habla de cuando todavía trabajaba con él y cada un promedio de tres semanas sacrificábamos un almuerzo en Ugi's. Aude se ríe y nos cuenta que leyó dos notas de medios extranjeros a propósito de la pizzería más low cost del mundo. En ambas se destacaba el trato desinteresado por el cliente, usando frases ilustrativas como take your pizza and fuck off. Entramos en su sitio de facebook y vemos fotos de palomas adentro de los locales con epígrafes que rezan acá nuestro mejor cliente, Miguel o, cuando ya son bandada, Miguel y su familia ayudándonos a limpiar el local. Cuando Aude afirma orgullosa que nunca comió en Ugi's, su suerte está echada. En unos minutos va a confirmar cara a cara el poco carisma comercial de los (maestros) pizzeros que, al pedirles mi hermano que le pongan condimento, señalan la botella de pepsi agujereada en la tapa rellena de adobo y le sugieren que le meta a gusto. Dos porciones fueron más que suficientes para que la parisina tuviera su buena dosis de un (no debería ser tan) clásico porteño. Lo definió con una frase sencilla, no está mal pero tiene gusto a nada.

Wednesday, July 26, 2017

LORD JIM







Something's happening here
but you don't know what it is
Do you, Mr Jones?


No más simulacros, no más noches blancas. Desde el momento en que los infieles se acercaron a ese otro falso profeta, el sueño de Juan fue realidad. El salvador murió acribillado por un séquito de iscariotes a quienes les pesaba más la fe que el oro o su propia vida. El sacerdote subió al improvisado altar de madera y bendijo la última cena. Niños, hombres, mujeres y ancianos formaron una fila para recibir el sacramento final. Todos bebieron el líquido rojo, incluso aquellos escépticos que debieron confirmarse que se trataba de la sangre de Cristo a punta de pistola. Ahora nadie podría quitarles el paraíso que alguna vez había vuelto a nacer a orillas del río Orinoco. El verdadero mesías les había revelado el secreto del más allá; nada le quedaba por hacer al buen pastor que guiar a su rebaño a través del sendero perdido. Así tomó el arma entre sus manos, apuntó al corazón, pronunció un mantra y, tras la oración, ejecutó el tiro de gracia.

Tuesday, July 25, 2017

LA TIERRA BALDÍA







Cuando crucé Bélice de punta a punta
partiendo de Flores hacia Tulum
me encontré con un paisaje desolador:
el cielo, una cartulina celeste con manchas de cal,
junto con las casas de madera color pastel
parecían el set tercermundista del Gran Hotel Budapest.
A cada momento tenía la impresión
de que todo iba a volar por los aires
arrastrado por un viento huracanado.
Ya veía las astillas y los clavos levantándose en retirada
mientras disparaba la moneda octogonal para probar suerte,
cuando a la vera del asfalto mis ojos se vieron cautivados
por una procesión que buscaba un lugar entre las tumbas
para que un alma pudiera refugiarse en la ciudad de los muertos.
Lo extraño era que allí no se levantaban muros ni cercas
entre un mundo y el otro. Dios los había abandonado.

(O será que no le habrá hecho falta trazar
una frontera entre la vida y la muerte).




(Fragmento de Diarios)

Monday, July 24, 2017

FÁBULA DE ALGODÓN








Bajo el cielo turquesa, la niña saltaba. Su piel era negra, porque ese es el color de los hombres y las mujeres que han aprendido a vencer al sol.
La niña saltaba y, al elevarse, su figura pintaba una sombra sobre el campo de hebras doradas. Carecía de nombre, porque un nombre la habría hecho esclava del tiempo, y ella era libre: no tenía antecesores ni sucesores.
La niña saltaba y, cuando sus pies tocaban el suelo, desataba pequeñas explosiones de polvo. Ella reía y, cuando la niebla se disipaba, sus ojos traviesos buscaban algún otro hongo. Entonces volaba y, al aplastarlo, la magia se liberaba.
Estuvo quizás una vida jugando. Fue entonces cuando alzó la mirada y descubrió la soledad del cielo turquesa y el sol incansable. Los invitó a jugar, pero ellos no podían bajar.
“El cielo y el sol están muy solos” pensó, y se entristeció. Ella tenía un mundo infinito lleno de hongos, de todas las formas y colores, y ellos no tenían nada. “Es injusto” se dijo y se sentó.
Pero la decepción se le pasó al instante, porque mientras contemplaba el paraíso que tanto anhelaba compartir, se le ocurrió una idea. Se levantó, tomó carrera y, con su objetivo ya señalado, corrió.
Corrió a toda velocidad, como nunca había corrido antes, y saltó.
Saltó tan alto que por primera vez sintió el calor. Por un momento, permaneció suspendida en el aire y, desde allá arriba, pudo ver el principio y el final de su hermoso campo dorado.
Aterrizó con ambos pies sobre un hongo gigante y lo hundió hasta el fondo, con la fuerza de su inquebrantable deseo. Levantó una polvareda asombrosa, un mar de partículas minúsculas que se fueron a depositar sobre el cielo, una al lado de la otra, dibujando los cuerpos cambiantes de incontables criaturas mitológicas. El cielo, el sol y la niña se divirtieron un largo rato (una eternidad, creo yo) inventándoles una historia a cada uno de esos animales inexistentes, que ahora tenían vida. Finalmente, el sol se apagó, el cielo oscureció y la niña se durmió.
Cuando despertó, las nubes seguían allí.




Escrito por Lautaro Fichter, que jamás dejó de leer y aconsejarme desde que nos sentábamos a dibujar historietas y escribir letras de canciones que nunca van a sonar

Friday, July 21, 2017

NEW YORK, THE APPLE OF HER EYE









Es la primera exposición de Diane Arbus en Argentina. Son fotos del principio de su carrera. Yo la conocí por el libro de Sontag, quien le dedicó gran parte del segundo ensayo. Recuerdo haber googleado algunas de sus retratos más famosos, grabándoseme en la retina el chico con la granada de juguete en la mano.

La instalación en el Malba es pobre en textos explicativos. Aportan poco y nada, lo que supone un reto más interesante, un encuentro cara a cara con ese caleidoscopio en donde bailan pequeños cuadrados de gelatina de plata. Una sala común y corriente desemboca en otra aún más grande y oscura, diseminada por grises columnas de durlock desde donde penden los cuadros como frutos prohibidos de ese gran bosque de piedra. No hay indicaciones de cómo recorrerlo. Sin otro hilo que la intuición, uno debe sustraerse de sí mismo y merodear cual fantasma entre claroscuros, recolectando ese universo neoyorquino que sólo es visible por un ojo entrenado para develar el misterio de todo lo que vemos sin mirar. Transformistas, artistas circenses, locos, hombres y mujeres de distintas edades y estratos sociales, freaks, niños que apuntan con su inocencia a la cámara. Y un charco de agua. Esa mancha que no es otra cosa que un espejo de nuestra propia existencia. Percibo el ruido de la lluvia.

Wednesday, July 19, 2017






Con tinta de cielo
las manos del viento
han grabado mi nombre en la arena




(Fragmento de El tiempo de las uvas)

Sunday, July 16, 2017

LES CENT-JOURS DE MICHEL







Soldats, visez droit au coeur

Muchos días después, frente al pelotón de fusilamiento, el mariscal Ney habría de recordar aquella tarde remota en que no ejecutó la encomienda del rey. Si bien había prometido trasladarlo en una jaula de hierro, la orden jamás llegó a darse, como si las palabras fueran impronunciables, o bien la tinta de la historia no hubiera querido grabarse en caracteres bermellón sobre el pecho de quien fuera desterrado. Entre uno y otro instante existía un océano de distancia, abarcable también en un abrir y cerrar de ojos del destino. En todo ese tiempo había intentado recobrar glorias pasadas, aquellas que le habían valido el nombre de le Brave des braves. Sólo cuando supo que todo estaba perdido, cargó una y otra vez por los campos de Waterloo al acecho de su propia sombra, mas todos quienes lo observaron galopando se sorprendieron de que, a pesar de su ciega persistencia, nunca la encontró. Ella, simplemente, parecía entretenerse postergando la hora señalada. Inútilmente se había infiltrado durante su juicio, alegando que no podía ser juzgado por el tribunal galo. Pero él, siempre haciendo eco a su honor, protestó contra ello: era francés y jamás dejaría de serlo. Ahora, rehusándose a vendarse los ojos, divisaba entre sus botas la mancha imborrable de su pasado derramándose como sangre por debajo de sus pies. Levantó la vista y dijo sus últimas palabras, he peleado cientos de batallas por Francia, pero ninguna contra ella, y sólo entonces, de su boca brotaron las palabras mudas de aquella tarde y las balas ya no fueron invisibles.

Sunday, July 9, 2017

A SU LADO, KLEIN







D'abord il n'ya rien, puis il y a un rien profond, ensuite il y a une profondeur bleue
GASTON BACHELARD


Rayando las cuatro nos bajamos en La Boca. Es una tarde plomiza, en la que el cielo parece alimentarse de las aguas del Riachuelo. Las casas de colores chillones y un mural de Quinquela me confirman la inmutabilidad del tiempo, y por unos segundos creo ver hombrecitos de óleo descargando los bultos en los astilleros ahora desiertos.

Ya en la entrada de la Fundación Proa los de seguridad nos prohiben el paso. Hay un desfile a propósito de la exposición, y recién dentro de una hora y media volverán a abrir las puertas. Un DJ prueba sonido a un costado, detrás de la pasarela. Nos vamos a caminar por Caminito, y lo único que me queda claro es que jamás dejé de tener razón respecto a mi convicción de su puesta en escena de un cadáver disecado de los conventillos. El desgaste de la pintura en las paredes y las ventanas parece fríamente calculado. 

Tuesday, June 27, 2017

POR QUÉ COPENHAGUE HUELE A PARÍS






Esa fue la pregunta que me hice cuando encontré entre los libros de poesía una antología de autores daneses contemporáneos. El título, como una magdalena de Proust, reprodujo un verso de Pierre Kemp que, como Nooteboom, jamás podré olvidar: la noche huele a gente de pelo negro. Su sencillez es un secreto que suelo compartir con los que me preguntan por algún verso que valga la pena. El año pasado tuve la sensación de haber aspirado una tarde de Bruselas, y si bien me pareció pretencioso transcribirlo así, fue la forma más fiel de ponerlo en palabras.

Así, mi sentido de pertenencia me obligó a comprar esa colección de fantasmas garabateados por los hijos modernos de Hamlet, aunque en el fondo me acosa una necesidad de volver a la lírica. En el último tiempo me conformé anotando en el celular algunos proto-poemas que oscilan entre el pareado y el quinteto.

El Guernica de Valparaíso
(Mejor conocido como el Biomuseo)

Sunday, June 11, 2017

GLASS, GO!






Centro Cultural Recoleta. Una expo de fotografías de Raymond Depardon. Mientras vamos recorriendo el camino sin indicaciones, Aude me va contando algunas cosas que había escuchado el lunes pasado de boca del artista. África, Sudamérica, dos temas que se repiten una y otra vez en sus retratos como el color rojo, la sangre y la violencia que se revelan en un auto con más agujeros que un gruyere y una peluquería en donde los abrigos y los sombreros dejan su lugar a una AK-47. Las dos últimas, son de la guerra civil del Líbano, tierra natal de mi bisabuelo Vovó. Pienso en el cedro plateado de mi quinta y las hormigas cirujanas que jamás podrán cerrar esa herida siempre abierta que es la memoria.


Monday, April 10, 2017

10 DE ABRIL






Cae la lluvia
La liviandad del tiempo
Lo pesado de la existencia.


En la esquina
Una mesa de hierro
Y tres sillas vacías.


Me contempla su ausencia
Las gotas colmando las tazas
Que sólo mis ojos pueden ver
Susurro palabras sordas
Mantras sin fe:
Ni los dioses, ni los hombres
Pueden eludir
La inmortalidad de la memoria


Oigo mi único consuelo
Una plegaria, su última bendición
Que sean felices, se repite
El goteo en mi conciencia
Y sólo puedo pensar en ella
Esa persona que también es un lugar
Que en este amanecer de abril
Ni el tiempo
Ni la lluvia
Ni la memoria
Me podrán vedar.



En memoria de mi abuela Sonia

Thursday, March 2, 2017

EN LA LLANURA DE LAS JARRAS




If you hear a voice within you say “You cannot paint”

then by all means paint, and that voice will be silenced

VINCENT VAN GOGH



            Tengo el tema, pero me falta la aproximación o forma de escribirlo. Desde que mis ojos se posaron sobre la foto de mi guía del Sudeste Asiático que en mi lista de ideas figuran esas tres palabras, plain of jars


            El sitio arqueológico de Laos estaba condenado de antemano a otro viaje. No sólo quedaba a trasmano, sino que por decisión casi unánime y por cuestiones de tiempo, fue descartado de los destinos a visitar. Un sentimiento de pérdida o resignación me invadió durante unos días, hasta que me convencí de que seguramente implicaba recorrer demasiado para algo que me podía aburrir al rato de estar ahí. No iba a quedar así. Ya en Buenos Aires, su nombre iba a volver una y otra vez al mando de un ejército de neuronas arqueólogas que exhumaban los restos vivos de una obsesión. 


            En una planicie, cientos de jarras de piedra están diseminadas a la intemperie. No hay mejor manera de describirlo que pedirle al lector que se tome un segundo para ver imágenes en Google. Su origen se remonta a la Edad de Hierro, y la explicación que mejor se ajusta a la evidencia es que, ya descartada la tesis de su utilidad a modo de reservas de agua para los peregrinos, su diseño se adapta a la función de urnas funerarias. Para los románticos, y también los locales, se trataba de una tierra habitada por gigantes, donde su rey, tras vencer a un enemigo, construyó en celebración las jarras para almacenar grandes cantidades de cerveza de arroz.

Wednesday, March 1, 2017

MONTE CRISTO





     

La madre, si bien se trataba de una familia adinerada, desaprobó la relación. Su linaje no podía mezclarse con sangre de lo que, ella entendía, no eran más que unos nouveaux riches.
            
Al poco tiempo partía al viejo continente, sin sospechar que la joven a quien había humillado entraría en posesión del enclave situado entre el palacio de la Plaza San Martín y la iglesia que ella misma había mandado construir del otro lado del parque. Así, la primera piedra de la Babel porteña no se apoyó sobre los cimientos de la vanidad, sino de la revancha.
            
Catorce meses más tarde, la matriarca asistía al anclaje de la titánica proa de hormigón, o quizás sea más preciso decir, la fundación de su Atlántida cristiana.

Tuesday, February 21, 2017

FOTOGÉNESIS





Allen in mijn gedichten kan ik wonen
Nooit vond ik ergens anders onderdak[1]


          El lenguaje de la fotografía exige una traducción, o mejor dicho, es susceptible de interpretaciones. Así, en ese breve instante que consiste enfrentar ese resto de naufragio crónico, existen diversas maneras de contemplarlas.

         Desde el completo desconocimiento, estoy observando a un joven europeo vestido con un kimono, que sostiene algo que puede ser bien una caja o un libro con caracteres orientales. La lámpara a su lado no permite alumbrar nada más, excepto quizás una aproximación de su edad, la cual parece oscilar entre los veinte y los treinta años.

            Diferente es la mirada de alguien que sabe de quién se trata, prestándose así a un mayor número de interrogantes. Es que, la primera vez que tuve noticia de esta imagen, fue de la misma manera en que lo estoy haciendo en este preciso momento, mediante palabras.

            Slauerhoff, un nombre que sólo en pocos no sabe causar el menor percance, permanece como un misterio que sólo me fue revelado por medio de otro holandés errante, Nooteboom. Traducida recientemente al inglés una de sus obras (The forbidden kingdom), lo único con lo que cuento del gran escritor neerlandés son aquellos fragmentos transcriptos en Tumbas de poetas y pensadores, fugaces pasajes de su diario personal que hoy en día despiertan en mí una curiosidad y empatía que sólo están a la altura del desconsuelo que me genera la indiferencia del secretismo de su lengua vernácula.