Tuesday, November 6, 2018

LA HETERONORMA



Un pizarrón
Con eso nos enseñaban
lo blanco                                                                y                                                                lo negro

Después llegaron las formas y sus equivalencias
Y entonces pude comprender que dibujaban la llave al revés
Seguros de la penetrante rectitud de sus líneas rígidas
Sin percatarse de que la intolerancia nunca abre puertas
Porque en el encierro de su realidad muerta
No hay nada más allá de un cuarto oscuro.


(Extracto de Diarios)

Thursday, November 1, 2018

TWO SHEETS LEFT




Asado en una tarde de domingo. La mesa es visitada esporádicamente por saqueadores de picada. Un vaso de vino me acompaña. Bebo sorbos pequeños, intermitentes, como si cada uno marcara el lento movimiento del sol hacia el horizonte. A un costado, restos de diario apilados por si falta material para el fuego. Una vieja foto atrapa mi atención. Creo reconocer a alguien ahí. Agarro el papel y confirmo mi presentimiento. Es Nick Drake, junto a su madre y su hermana. Por encima de la hoja leo Encuentro en Marrakesh. Ni siquiera sabía que había viajado a Marruecos. Ni tampoco que había conocido allí a los Rolling Stones y que les había tocado unos temas. Cinco artículos en dos páginas con algunos testimonios y relatos que intentan poner luz sobre esa enigmática personalidad que nadie supo describir mejor que su madre en el poema The shell.

Eufórico, pregunto de quién es el diario y si puedo quedármelo. Sorprendidos por mi actitud, nadie se opone. No conocen a Nick, jamás escucharon su nombre. Yo, como cualquiera que haya tenido el privilegio de oír su música, tampoco creo conocerlo. O sí, porque no conozco otro artista que se haya convertido tan fielmente en su obra.

Devoro las notas y, satisfecho con mi afortunado descubrimiento, pliego varias veces el diario hasta que alcanza el tamaño de mi bolsillo, para luego atesorarlo. Lo salvé de las llamas, pienso. Si tan sólo las personas pudieran volver como las cenizas al papel.




(Extracto de Diarios)

Wednesday, May 2, 2018

FAROS




You may catch the insect and make it shine upon the palm of your hand,
giving out a strange light, a mysterious message
OUT OF AFRICA, Karen Blixen

Mis primeros recuerdos son los de un gran jardín
en donde por las noches salía a cazar luciérnagas
que en mis manos se volvían estrellas domésticas.
Es curioso pensar como esos pequeños animales
doblegaban mi naturaleza destructiva con su milagro,
salvándose así de los sacrificios a un dios inexistente
que no podía ser otro que el mismo que hoy brilla por su ausencia.


(Fragmento de El tiempo de las uvas)

Saturday, April 14, 2018

CONCEPCIÓN DE NICARAGUA






El sol se está asomando entre las jorobas del camello. Nosotros estamos sentados en el cordón de la vereda con el guía esperando que llegue el chicken bus. No desayunamos ni tampoco cenamos la noche anterior. Lo único que tenemos son unas galletitas tipo Maná, unas Pringles y tres botellas de un litro y medio de agua. Se frena la cafetera y subimos en malón para hacer el trayecto que nos separa del pueblo a la falda del volcán. Diez minutos más tarde estamos pagando la entrada e insertándonos en el sendero rumbo al Concepción. La primera hora es una caminata llana, plagada de lagartijas que se entrenan para destronar en los cien metros a Usain Bolt. Nos detenemos frente a un banco para descansar. Mientras el guía nos señala al árbol nacional de Nicaragua, yo aprovecho para sacarme las piedritas de las zapatillas, tomar un poco de agua y comer algo. Cuando retomamos la marcha aclara que arranca la subida. Entre dos y tres horas.

Ya en el medio de la selva aparecen las escaleras sin fin. Cuarenta minutos más tarde me flaquean las piernas y la duda se instala como un secreto a voces. Cuando estoy a punto de darme la vuelta, aparecen unos monos entre los árboles y aprovechamos para relajar un toque. A los diez minutos, Angie tira la toalla y, pese a todos nuestros intentos de que haga los doscientos metros que nos separan del mirador, emprende la vuelta pidiéndome que llegue hasta arriba.

Un rato más tarde nos sentamos en el pasto a contemplar por encima de algunos nubarrones la isla, un Mondrian que ostenta todas las tonalidades del verde que puedan existir. El viento sopla tan fuerte que parece querer empujarnos hacia el borde de un desfiladero. El guía me pregunta si quiero seguir. Poseído por la idea de conquistar la cima, le contesto preguntándole por el camino a tomar. Sonríe y se adelanta precaviéndome de fijarme que no se desprendan las rocas de las que me agarre. En los primeros cuatrocientos metros comparto trayecto con unos australianos agricultores que catalogaban a Crowded House de ser ol' school. Uno de ellos se queja constantemente del trekking y casi abandona en repetidas ocasiones. Yo intento no mirar para atrás y poco a poco me voy acostumbrando al olor a azufre que domina en las alturas.

Tuesday, April 3, 2018

NAUFRAGIO






Merodeo otra vez por las calles de Hoi An entre un montón de sastrerías desde donde me saludan elegantes hombres sin rostro. Los transeúntes vuelan como abejas de tienda en tienda mientras las bicicletas se suicidan en el horizonte negro. Seducido por el polen fluorescente de las lámparas, mi cuerpo se abre paso por una bajada en busca de un paraíso eléctrico. En una esquina, unos chicos se acercan ofreciéndome sus barcos de papel a cambio de una moneda. Desde ese rincón anegado me pregunto si sabrán distinguir la muerte de los sueños. De una orilla a la otra, un puente de madera. A mitad de camino, me separo de la multitud y contemplo el paisaje desde la baranda. A la deriva, las diminutas naves viajan a la luz de la vela hacia la noche. ¿Qué tierras lejanas, qué playas blancas les esperan? La flama se consume lentamente; como el papel se hunde en el agua y el charco se seca en la oscuridad. Quizás sea tarde ya para abrir los ojos.




(Extracto de Diarios)

Sunday, March 18, 2018

¿POR QUÉ AUGUST MACKE?






Esa es la pregunta que me hago desde que descubrí su gente en el lago azul en el living de la casa de Francisco. Algo en esos bloques de color y transeúntes pixelados de naturaleza fauvista generó una suerte de obsesión a mirar constantemente sus pinturas. Incontables veces entré en librerías en busca de un bálsamo para mi espíritu en sus tierras imaginarias. Mis ojos simplemente se sumergían en sus acuarelas como si fueran piletas en verano.

Así buceé en las profundidades del expresionismo alemán durante meses, ahogándome de vez en cuando en los fiordos de Munch para despertar en las fábulas antropomórficas de Marc, cabalgando al pelo del jinete azul entre recovecos rectangulares de Berlín. Pero Macke ejercía un influjo lunar en mi sensibilidad.

Nunca se trató del tema. Las distracciones de la burguesía no suponen un magnestismo fiel a mis intereses. El zoológico, las vitrinas, los paseos y retratos de su mujer son meras excusas de las que el pintor se sirve para inundar sus lienzos de una sinfonía cromática. Sus influencias son claras: impresionismo tempranamente domesticado por la paleta de Matisse, un fugaz cubismo en las muchachas bañándose con ciudad al fondo que ya había alcanzado la cumbre en su composición rayonista en homenaje a Bach e, indudablemente, la corriente que mejor lo identifica; expresionismo (renano).

Thursday, February 22, 2018

ERLEND, OYE







Lo descubrí un día estudiando en un Tea Connection. La palabra courage se repetía una y otra vez, fue lo único que retuve y que bastó (además de Google) para encontrarlo. A partir de ahí hubo una serie de hallazgos escalonados con sus distintos proyectos musicales. En una disquería de Bruselas compré la frase quiet is the new loud y en Camping me sorprendió con una tapa que llamó mi atención más que sus tonadas reggae. Un músico fetiche, quizás, siempre quise convencerme cada vez que mencionaba su nombre y recibía una mirada de desconcierto. Cada tanto, uno tenía la suerte de charlar un rato con uno de sus desperdigados fanáticos, aunque eran más las veces que uno lo recomendaba y no con buenos resultados en un país anclado en el viejo astillero del rock.

Veinticuatro horas antes del show compramos las entradas tras una indecisión del tercer integrante de nuestro grupo, sorprendidos de que aún quedaran disponibles en todas las localidades. A mitad de camino entre el escenario y el fondo de la tribuna del teatro Ópera, nos acomodamos más adelante de lo que debíamos gracias a la ausencia de público que, poco a poco, fue suplida por la proximidad del primer acorde.

Friday, October 13, 2017






One could do worse than a swinger of birches
Birches, Robert Frost

Se suceden una tras otra las distintas fotos de la carrera de Cartier Bresson que conforman su Images à la sauvette, libro cuya tapa original fue ilustrada ni más ni menos que por el propio Matisse. Las imágenes, pinturas instantáneas, hablan en un lenguaje propio y también universal. De repente, mi atención se ve completamente asolada por una enorme multitud que asiste al funeral de Gandhi. Mis ojos se refugian en un grupo de hombres trepados en la copa de un pequeño árbol que, inexplicablemente, parece aguantar el peso de su circunstancia. La naturaleza se fuerza pero jamás se quiebra. No puedo afirmar lo mismo de la realidad.


(Fragmento de Diarios)

Sunday, August 13, 2017

VUELO NOCTURNO







Un pueblo perdido en el fin del mundo, un castillo, una avioneta que aterriza acariciando copas de árboles y sombras de caballos, y un aviador que atraviesa los cielos para escribir su nombre en estrellas que alumbrarán algún día planetas lejanos. Si a eso le adicionamos dos pequeñas princesas, nos encontramos con los ingredientes de la película de Nicolás Herzog sobre el episodio que inspiró uno de los capítulos de la novela de Saint-Exupéry, Terre des hommes. Oriundo de Concordia, el director entrerriano mamó desde su temprana infancia el mito local a propósito de la accidental visita del escritor francés, plasmándolo en la pantalla mediante un collage de técnicas narrativas. Documental, reportaje y recreaciones en blanco y negro, fluyendo a través de la voz del protagonista, son los elementos de los que se sirve para recuperar aquel oasis escondido en las dunas del pasado.

Thursday, August 10, 2017

SI BARENBOIM FUERA A UGI'S







Viajamos de Parque Patricios al Colón en taxi. Dentro de una hora y monedas va a empezar el concierto gratuito de Daniel Barenboim y Marta Argerich haciendo un dúo de pianos. A Barenboim ya lo había visto con la East West Divan Orchestra unos años atrás en Nueva Pompeya. Aude lee cosas sobre la vida del pianista en su celular. Que tiene cuatro nacionalidades, que estuvo casado con Jacqueline du Pré... Le pregunto si vio la película Jackie. No, no conocía la triste historia de la famosa cellista que murió joven de artritis. Recuerdo esa amarga madrugada en la que me pareció sentirme en su piel y no poder hacer lo que más me gustaba, tocar un instrumento.

Bajamos en el Obelisco y caminamos por Pellegrini hasta Tucumán. Mili entra a comprarse unas botas para la lluvia y Patricio me habla de cuando todavía trabajaba con él y cada un promedio de tres semanas sacrificábamos un almuerzo en Ugi's. Aude se ríe y nos cuenta que leyó dos notas de medios extranjeros a propósito de la pizzería más low cost del mundo. En ambas se destacaba el trato desinteresado por el cliente, usando frases ilustrativas como take your pizza and fuck off. Entramos en su sitio de facebook y vemos fotos de palomas adentro de los locales con epígrafes que rezan acá nuestro mejor cliente, Miguel o, cuando ya son bandada, Miguel y su familia ayudándonos a limpiar el local. Cuando Aude afirma orgullosa que nunca comió en Ugi's, su suerte está echada. En unos minutos va a confirmar cara a cara el poco carisma comercial de los (maestros) pizzeros que, al pedirles mi hermano que le pongan condimento, señalan la botella de pepsi agujereada en la tapa rellena de adobo y le sugieren que le meta a gusto. Dos porciones fueron más que suficientes para que la parisina tuviera su buena dosis de un (no debería ser tan) clásico porteño. Lo definió con una frase sencilla, no está mal pero tiene gusto a nada.