Not near enough
Nota: primero poner Near Wild Heaven (2 - demo) de R.E.M.
https://www.youtube.com/watch?v=ZBYsNpVsA7c
Lo primero es el valle. No sé exactamente por qué,
pero ni bien arranca el primer compás, ya estamos envueltos en un pueblo
situado en un valle. No termino de entender si es uno en la Costa Oeste, como
esos californianos que describe Steinbeck, o si se asocia más a uno de Noruega,
Dinamarca, o mejor como del estilo de Los Alpes, (t)he sound of music.
El
sonido envolvente se va descomponiendo en sus instrumentos, como si uno fuera
un punto de vista distinto, un narrador, un espectador, un ojo de cámara
diferente. La guitarra, un espejo de agua perturbado por la luz anaranjada. La
mano de Peter Buck arroja grush tras grush,
pintando todo lo que sea color azul, celeste amargo. El lago reflejado en el
cielo, las nubes que van fluyendo a medida que sobre los trastes de la guitarra
se trazan las marcas de sus formas evanescentes, el paso del tiempo, un eterno atardecer. Si
uno presta atención a la batería, las manos de Barry dibujan con la técnica de
un cardiograma el contorno de las montañas, dando vueltas en círculo al valle, parado
en un centro de trescientos sesenta grados. Por debajo, la vida monótona, la
tranquilidad que pisa el bajo con sus pasos de rutina.









