Tuesday, September 23, 2014

DE DAMASCO





Hoy me senté junto a tus piezas otra vez

Yo, una taza de té contemplando al tesoro del cielo
Que se hunde como un galeón en medio del océano de la noche
¡Cómo si uno pudiera poner todo en algún lugar,
Cómo si se pudiera pretender que existe ese lugar!

En cada sorbo,
Tu templo sonaba en mi silencio
(Con rumores de guerra)

Y mientras tanto,
Poco a poco crecía la desolación de Oriente
Derribando las murallas de la inocencia


¿Cuántas eternidades compran este momento?
¿Cuántas lluvias secas escriben la historia,
Esa que no está hecha de palabras ni tiempo
Porque la inexactitud es una mirada sin memoria?

Si al final del día 
Tu retrato es la mancha más grande sobre el espejo,

No queda otra opción que arrojarnos a la inmensidad
Del desierto, que no siente piedad al deshacer el mundo
Como si el damasco fuera el bocado de su propio color

Y nuestra última epifanía, el fruto de otra flor.



A Julián Yamada

(Fragmento de El tiempo de las uvas) 



No comments:

Post a Comment