Un
pueblo perdido en el fin del mundo, un castillo, una avioneta que
aterriza acariciando copas de árboles y sombras de caballos, y un
aviador que atraviesa los cielos para escribir su nombre en estrellas
que alumbrarán algún día planetas lejanos. Si a eso le adicionamos
dos pequeñas princesas, nos encontramos con los ingredientes de la
película de Nicolás Herzog sobre el episodio que inspiró uno de
los capítulos de la novela de Saint-Exupéry, Terre
des hommes.
Oriundo de Concordia, el director entrerriano mamó desde su temprana
infancia el mito local a propósito de la accidental visita del
escritor francés, plasmándolo en la pantalla mediante un collage de
técnicas narrativas. Documental, reportaje y recreaciones en blanco
y negro, fluyendo a través de la voz del protagonista, son los
elementos de los que se sirve para recuperar aquel oasis escondido en
las dunas del pasado.
Sunday, August 13, 2017
Thursday, August 10, 2017
SI BARENBOIM FUERA A UGI'S
Viajamos
de Parque Patricios al Colón en taxi. Dentro de una hora y monedas
va a empezar el concierto gratuito de Daniel Barenboim y Marta
Argerich haciendo un dúo de pianos. A Barenboim ya lo había visto
con la East West Divan Orchestra unos años atrás en Nueva Pompeya.
Aude lee cosas sobre la vida del pianista en su celular. Que tiene
cuatro nacionalidades, que estuvo casado con Jacqueline du Pré... Le
pregunto si vio la película Jackie.
No, no conocía la triste historia de la famosa cellista que murió
joven de artritis. Recuerdo esa amarga madrugada en la que me pareció
sentirme en su piel y no poder hacer lo que más me gustaba, tocar un
instrumento.
Bajamos
en el Obelisco y caminamos por Pellegrini hasta Tucumán. Mili entra
a comprarse unas botas para la lluvia y Patricio me habla de cuando
todavía trabajaba con él y cada un promedio de tres semanas
sacrificábamos un almuerzo en Ugi's. Aude se ríe y nos cuenta que
leyó dos notas de medios extranjeros a propósito de la pizzería
más low cost del mundo. En ambas se destacaba el trato desinteresado
por el cliente, usando frases ilustrativas como take
your pizza and fuck off. Entramos
en su sitio de facebook y vemos fotos de palomas adentro de los
locales con epígrafes que rezan acá
nuestro mejor cliente, Miguel
o, cuando ya son bandada, Miguel
y su familia ayudándonos a limpiar el local.
Cuando Aude afirma orgullosa que nunca comió en Ugi's, su suerte
está echada. En unos minutos va a confirmar cara a cara el poco
carisma comercial de los (maestros) pizzeros que, al pedirles mi
hermano que le pongan condimento,
señalan la botella de pepsi agujereada en la tapa rellena de adobo y
le sugieren que le meta a gusto. Dos porciones fueron más que
suficientes para que la parisina tuviera su buena dosis de un (no
debería ser tan) clásico porteño. Lo definió con una frase
sencilla, no
está mal pero tiene gusto a nada.
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